Ustedes saben que yo siempre les doy gracias por su apoyo y su cariño, pero hoy, víspera de Acción de Gracias decidí dedicarles mi Blog… A un año de tomar la decisión de emprender, y hacerlo casi de manera 100% digital, quise contarles un poco más de mi, y de lo que ustedes significan en mi proceso.

Cuando tomé la decisión de renunciar el año pasado sinceramente estaba pasando por una fuerte depresión que ni mi familia tan siquiera tenía conocimiento, la llevaba y la sufría en silencio. Y, aunque es una de las cosas que abundaré en mi libro, el tomar la decisión de emprender fue la que me ayudó a liberarme. Primero pensé, ¿Francheska por qué te sientes así? ¿Qué necesitas hacer? ¿Qué decisión tienes que tomar y para cuándo?

Luego me di cuenta que, la depresión era porque no estaba haciendo lo que me apasionaba, pero peor aún, que no sabía exactamente ni siquiera qué me apasionaba.  Me sentía literalmente impotente porque encima de todo, el trabajo que tenía no me lo permitía descubrir, no tenía control de mi vida ni de mi tiempo, y sentía que los años me estaban pasando por encima y yo no estaba dejando huella. Entonces comencé a cuestionarme: ¿para qué vinimos al mundo? ¿para vivir de un 8-5? ¿para hacer lo que un jefe quiera? ¿para que me corten las alas, los sueños y la creatividad?

¡NO! Dios me envió para mucho más. Así que decidí lanzarme sin saber qué hacer, sin saber cómo emprender digital, sin conocer lo que era un embudo, ni siquiera sabía de la existencia de Canva, no sabía ni de aplicaciones ni herramientas, es más ahora que lo pienso no sabía NADA. Sin embargo, algo que todo el mundo me decía era que me desconectara un rato del celular, que dejara las redes, sin darme cuenta que sabía mucho de Instagram y Facebook, pero claro, solo de las cuentas personales. Encima de todo, yo tenía que encontrar la forma de ganar dinero desde mi casa porque con un esposo militar, no podía conformarme con cualquier “trabajito que me cayera en la base”

Por lo tanto, yo necesitaba estar bien con mi matrimonio, pero sobre todo conmigo misma. Comencé como “Social Media Manager” y sin mentirte, no vendí ni un solo servicio, nadie estaba dispuesto a pagarme para manejar sus cuentas y ahí fue cuando comencé a dudar… Luego intenté organizar 3 eventos con otros speakers y se cancelaban. Toqué puertas para colaboraciones en PR y nada. Y recuerdo que mi amiguita Selene de México me dijo un día: ¿Fran pero por qué no haces el taller tu sola? ¿por qué no te preparas tú y das un taller de podcast como tu quieres darlo? Y “misma” en ese momento me dijo: ¡verdad es! ¿por qué no lo damos? jajajja

Y no era porque no lo hubiera pensado, es porque a veces nos quedamos en lo irracional, pensando que no somos capaces y buscamos la aprobación de otros, o el avalúo de otros. Así que para poder lanzar un taller de podcast más que todo, ¿qué necesitas? ¡El podcast! Y ahí fue Francheska creó el suyo en una noche para poder lanzar su taller. Luego intenté promover otro taller y te lo juro, no vendí ni una sola taquilla.

Sin embargo, ahí fue que nació el taller de Instagram, en cuestión de 2 semanas. Yo decía: si estos talleres no se venden eso se muere conmigo, nadie sabrá de este “fracaso”, pero aquí estoy hoy… Dándote las gracias porque has sido parte de mi proceso, porque gracias a que comentas en mis publicaciones, me escribes, escuchas el podcast, a que has comprado mis adiestramientos, o talleres, o a que simplemente estás leyendo esto, hoy no estoy llorando en el parking de aquel trabajo, sino de felicidad y gratitud. Gracias a ti que siempre bendices mis pasos y mi camino, a que confías en mi y me apoyas ya no tengo pensamientos negativos, y veo la vida como lo que es, una oportunidad hermosa.

Espero que no se me quede nadie, pero gracias a mi querida Selene porque recuerdo muy bien tus palabras cuando dijiste que creías en mi y en mi propuesta de negocio, no tienes idea cuánto significó para mi, porque era lo que necesitaba en aquel momento, que alguien más creyera en mi.

A mi querida Ashlie, amiga, ese logo y ese arte, como tú ninguna, gracias por tu apoyo y el de Alex desde el día 0. Gracias a Diana y Ale de Colombia, a mi querida Yisell de Venezuela, a Paloma de República Dominicana, yo sueño a través de ti, y me inspiras aún siendo menor que yo. A mi mentora de Puerto Rico, Lisandra, ¡que gran bendición ha sido conocerte! tú eres la pieza clave que faltaba en este rompecabezas de mi emprendimiento.

Gracias a la Dra. Marieli Ríos por la confianza y el cariño, a mis queridas amigas Karleen, Dariana y Lynette, son únicas y valoro muchísimo tantos años de amistad y cariño. A mi querida Giavallys, que ha hecho mi estadía en Missouri más placentera y ha aprendido hasta de redes solo para ayudarme. A mis amiguitas Glori, Madeline, Itzamarie, Thais, Estrella, Wilvellise, Mariezter, Bermaris y todas las que se me queden… Gracias <3

A las que tomaron talleres, adiestramientos o el reto conmigo ♥ Sheyla, Lianette Carmen, Maribel, Zorimar, Ileana, Anaís, lenda, Nicole, Sonia, Wanda, Zuleyka, Glorimary, Giannina, Mariline, Aneiris, Gloribel, Tatiana, Laura, Keyza, Coralis, Julianne, Amanda, Marieli, Mily, Glorimar, Barbara, Natasha, Dagrasha, Sonia, Brenda, Vilmary, Ileana, Amy, Maria, Maribel, Tairkiomi, Idelitza, Marilyne, María, Nery, Camille, Shaira Adriana, Tania, Amarilis, Agnes, Sherlyn Cristina, Diana, Yeira, Amneris, Alexandra, Valerie, Yanira, Carla, Raquel, Carol, Vilmary, Jewelanee, Wanda, Mayralis, Martidiusca, Jewelanee, Pamela, Angie, Margarita, Beira, Mayra, Lellis, Jenivette, y todas las que se me quedaron, gracias de todo corazón y gracias por este año tan maravilloso de aprendizaje.

Por su puesto, gracias a Dios por esta etapa que estoy viviendo y a mi maravilloso esposo, baby, sin tu apoyo, sin tus palabras y sin tu amor, esto no sería posible. Tú me haces querer ser mejor persona cada día, gracias por permitirme soñar y tomar decisiones para poder cumplir esos sueños y más.

¡GRACIAS!